CONTRA EL FRAUDE, A FAVOR DEL CONSUMIDOR

La globalización, el aumento de las importaciones y exportaciones y los tratados de libre comercio han propiciado un mayor intercambio y acceso de los alimentos a nivel mundial; junto con ello los problemas asociados a los fraudes tales como la adulteración, sustitución, la intencionalidad, y falsificación se han incrementado. Después del escándalo del 2013 de la venta fraudulenta de carne caballo, la legislación y el control de los alimentos se ha vuelto más estricta. Sin embargo, el fraude alimentario continua.

http://www.lavanguardia.com/vivo/nutricion/20170508/422387998600/como-afecta-el-fraude-del-etiquetado-de-la-hamburguesa-de-ternera-a-nuestra-salud.html

Esta falsificación, aunque de motivación económica, afecta al consumidor. No sólo es un engaño, una falta de información, sino una amenaza a la salud, ya que la presencia de sustancias alérgenos u otras sustancias no declaradas pueden afectar a la seguridad del mismo.

Por ello DNA catcher ofrece un kit de detección rápida para detectar y asegurar la fiabilidad de los productos cárnicos.